19 ene. 2013

Capítulo nueve: La confesión.

Aqui les dejo un nuevo capitulo de esta novela tan llena de incertidumbres y secretos por debelar. Veo que hay muchos nuevos lectores y estoy muy agradecida por ello. No olviden dejar su comentario, recuerden siempre que son bienvenidas las criticas, que me ayudan a seguir creciendo y mejorando. Un saludo a todos y todas, Mica :)


La confesión.



Esto de los sobres estaba volviéndome loca. ¿Por qué alguien querría escribirme una carta, y entregarme el sobre sin el escrito? ¿Por qué yo había soñado con los mismo sobres y encima VACÍOS  ¿Por qué todo tenía que ser tan extraño, tan confuso? ¿Por qué a mi?

Guarde éste segundo sobre con él primero, y por si olvidé mencionar, ambos, acompañados por una rosa, en el cajón de la mesa de noche. Por más que siguiera dando vueltas sobre el tema, nunca llegaría a una conclusión lógica, ya había pensado en extraterrestres, en volver a futuro, y no eran cuerdas ninguna de las dos.

El sueño anticipaba las rosas, los sobres y había un mensaje oculto, y no solo por la falta del contenido de las cartas, sino en los arañazos en mis piernas. Si todo seguía el curso de ese sueño, iba a terminar lastimada y no podía calcular en qué punto física y en qué punto emocionalmente.

Entre mis pensamientos y la idea de que ya debía dormir llegaron del boliche mis amigos, mis compañeros de viaje, mis elegidos en la corta vida que llevaba.
— Saaaaam! — Entraron gritando al unísono los tres, obviamente premeditado. 

— ¿Qué? — Pregunté entrecerrando los ojos, haciendo como si hubiera estado durmiendo hacía rato, ya que se supone que es lo que debería haber estado haciendo. 


— Hemos vuelto temprano, porque nos dio pena que tú te quedaras sola aquí. — Comenzó Ryan. 


— Pero al llegar al hotel... ¡descubrimos que aquí también es una fiesta! — Continuó Marissa. 


— Hay chicos en pijamas corriendo por los corredores, reuniones en ciertas habitaciones con más de 40 personas... — Comentó John. 


— ¿Te sientes mejor? ¿Quieres que vallamos a la habitación de unos extranjeros de los que nos hicimos amigos a reírnos un poco? — Propuso Ryan. Los tres estaban tan contentos, esto era lo que esperaban de todo el viaje y así estaba sucediendo. Lo pensé un segundo y concluí con que sería algo egoísta quedarme durmiendo, siendo que para acostarme con Frederic no me dolía nada. Después de todo, el médico del lugar ya me había suministrado ibuprofeno. 


— Si, me siento mejor. ¡Me uno a ustedes! 
Mientras me llevaban a la habitación de estos nuevos amigos que habían echo, yo albergaba la esperanza de que fuera la habitación del dueño de esos ojos verdes que no podía dejar de recordar. Pero al llegar allí y observar a cada uno de los hombres que en ese cuarto había  mis esperanzas quedaron total y completamente acabadas. 

Había 4 chicos y 2 mujeres. Eran completamente contrastables con nosotros, que, no es por alardear, pero parecíamos salidos de una revista para adolescentes, incluso ojos de excremento, comparados con esas personas.
De los cuatro chicos uno era alto y delgado, con su cutis lleno de acné, ojos ordinarios y cabello completamente graso, seguramente esa era la razón de su acné. Otro era bajo de estatura, con gran cantidad de masa muscular, quizá era levantador de pesas o luchador, ese tipo de hombres que suelen ser la versión masculina de la ‘rubia tarada’. El tercero era rubio y tenía ojos pardos, pero con una prominente nariz que arruinaba todo el resto, la complexión de su cuerpo era normal, ni muy, muy ni tan, tan. Por ultimo estaba el gordito simpaticon que le cae bien a todo el mundo pero a las chicas en particular, solo como amigos. 
Y luego estaban las dos mujeres. Una era alta, tenía piernas de modelo, pero no tenia lindos pechos ni un buen trasero. Si de su cara teníamos que hablar, era mejor resaltar que era delgada de cuerpo. La otra chica era normal. Estatura normal, mirada normal, rasgos semimarcados algo asimétricos, cuerpo en las proporciones normales. La más rescatable de todo el grupo. 
Comenzamos a charlar, a hacer bromas sin sentido. Nosotros cuatro estábamos sentados contra la pared. John en un rincón con Marissa a su lado, luego Ryan y por ultimo yo. 


— ¿Ustedes son pareja? — Preguntó la chica normal, cuyo nombre era Lindsay, a Marissa y a John. Su voz era nasal y no muy agradable al oído  pero no era eso lo que me desagradó de escucharla. No estaba muy segura qué, exactamente, era lo que me caía mal de ella. 


— Si, — Contesto Marissa y luego miró a su novio — hace año y medio aproximadamente. 


Luego Lindsay dirigió su mirada, algo mas especuladora hacia donde estábamos con Ryan y nos hizo la misma pregunta. 


— No. — Contesté y Ryan me miró algo decepcionado. Al parecer, él esperaba otra respuesta, aunque esa era la sincera. Varias expresiones distintas generó mi respuesta. Lindsay se sentía amenazada, tanto por Marissa como por mi, en su pregunta estaba escondido el anhelo por cuidar su ganado. Por el contrario, la chica alta, Katherine, adoptó una pose un tanto mas provocativa y miraba de reojo a Ryan. De los hombres, algunos miraban con interés, otros parecían estar muy interesados en las moscas que por allí volaban. 

— Genial. — Se apresuró a hablar el chico petiso y corpulento, llamado Gaspar. — ¿Vienes seguido por aquí, lindura? — Intentó coquetear conmigo al momento en que se sentaba junto a mi. Pero, vamos, no es que sea muy vanidosa, pero habiendo comido caviar hacia apenas unos momentos, no me apetecía probar arroz blanco. Pensé en contestarle algo relacionado con su altura, que le faltaban centímetros para llegar a mi, pero fue Ryan el que actuó. Se puso de pie, me pidió que me acercara mas a Marissa, se sentó entre Gaspar y yo y contestó por mi.

— Que no sea mi novia, no quiere decir que en cualquier momento no vuelva a serlo. — No llegué a reconocer si era por celos, ya que ese chico no podría inspirar muchos celos en cualquier persona, o si sólo era para ponerlo en su lugar para que ya no me moleste. De cualquier modo, se lo agradecía, aunque no estaba muy de acuerdo con el ‘volver a serlo’.

Si bien estos nuevos amigos tenían sus defectos, eran mi salvación. Gracias a ellos Ryan no estaría solo cuando yo estuviese buscando a ojitos o encontrándome con Frederic... Por una parte, Ryan ya sabía que yo no quería mas nada con él, pero por otra parte me contradije bastante con mis acciones el primer día del viaje.


Estuvimos un rato allí riéndonos y conociéndonos entre nosotros hasta que Frederic llegó para pedirnos que nos fuéramos a dormir. Al otro día iríamos a esquiar, debíamos estar bien descansados para ello. 
Fuimos a dormir sin mucho más que decir. Marissa durmió conmigo en una pieza, gracias al cielo. Tener que compartir cama con Ryan habría sido bastante incomodo. 


— ¿Se divirtieron en el boliche, Mar? — Pregunté mientras nos metíamos en nuestras camas. 


— Si. La música era la misma que en el boliche de ayer, la diferencia era que había distintos egresados. Mientras estaba en la barra, se acerco un muchacho, me contó que hoy era su última noche e intentó coquetearme. — Rió levemente. — Fue extremadamente gracioso cuando aparecieron John y Ryan, se cruzaron de brazos y le clavaron una mirada que decía ‘O te alejas, o te molemos a golpes’ y fue aun mas chistoso cuando el chico se encogió de hombros y se fue diciendo: ‘las chicas lindas siempre salen con modelos, pero no sabía que les gustaban los tríos. Lo recordaré la próxima.’ — Y luego de imitar la voz del chico, ambas reímos escandalosamente. — ¿Y tú Sam... descansaste? 


— mmm.... si. — Contesté dubitativa. 

— Sam... sabes que te conozco como a mi pulgar. No intentes mentirme.

— Tienes razón. No pude descansar mucho.


— ¿Es que había mucho ruido por los pasillos? ¿O qué? 

— Me avergüenza contarte.

— ¡Sam!

— ¿Recuerdas cuando éramos más pequeñas, que imaginábamos nuestra iniciación sexual? Ni siquiera estábamos con John y Ryan en ese entonces. Ambas planeábamos situaciones distintas. Tú querías que fuera dulce y delicado, que la cama tuviera sabanas blancas representando tu pureza y que haya pétalos de rosas rojas por todas partes, siendo la pasión. Yo quería algo más sencillo. Quería que fuera en el piso, sobre un colchón o una manta, pero en el piso, que haya por lo menos 3 velas prendidas y que fuera sexo salvaje. 

< Cuando tuviste tu primera vez con John, me dijiste que él había cumplido esa fantasía para ti y que nada podía haber sido mas perfecto. ¿Crees que si no hubiera sido de esa manera, habría sido perfecto? 

— ¿A dónde quieres llegar con esto, Sam? — Preguntó mirándome de reojo, pero igualmente contestó. — Quizá, si no hubiese sido de esa manera, no lo hubiera echo en ese momento. Pero suponiendo que yo hubiese accedido, ahora que tengo algo más de experiencia, puedo afirmar que no importa tanto donde y cuando, sino con quién.

— Lo hice.


— ¿Lo hiciste? ¿Cómo que lo hiciste? ¿Con Ryan? ¿En que momento? — Comenzó a interrogarme histérica de la alegría. 


— No fue con Ryan. — Y al terminar la confesión, su semblante cambió y se tornó lleno de preocupación. 


— ¿Con quién lo hiciste, Sam? ¿Usaron protección al menos? 


— No te preocupaba tanto la protección cuando pensaste que había ocurrido con Ryan... 


— Sam, conocemos a Ryan. Sabemos que no tiene ningún tipo de enfermedad, que es un chico sano. 


— Fue con Frederic. 


— ¿Y quién rayos es Frederic? — Preguntó ya algo enojada. — oh, ya sé quien es. Es el coordinador del viaje. ¿Sam, entiendes lo que ha ocurrido verdad? Ese hombre tiene de 5 a 6 viajes por temporada, y en cada uno hay una Samara Williams distinta que cae en sus redes. ¿Y quién sabe si solo una por viaje? No nos olvidemos, que con el pretexto de ‘puedo perder mi empleo, debe ser a escondidas’ puede engañar a varias en un mismo hotel. No me extrañaría que este en la habitación de alguna otra colegiala en este mismo momento. 
<Le regalaste tu virginidad a un canalla. — Yo me esperaba que me reprimiera de esa manera y la estaba escuchando, claro que si, pero no me tomaba a pecho lo que decía. 


— Fue perfecto. — Dije mirando al techo con una expresión tonta de enamorada. 


— Eso debe ser porque tiene experiencia. ¿No lo habías pensado? 


— Se supone que tiene experiencia, es un hombre maduro. ¿No podrías siquiera fingir que estas feliz por mi? — Hizo un gesto con la mano, dándome a entender que me concedía mi pedido. — Fue perfecto, especial. Él ardía en mis brazos, pero yo sentía escalofríos y la piel de gallina, tenia latidos muy fuertes y... no lo sé, una primera vez muy singular. 


— Más allá de que no estoy de acuerdo con que hayas tomado la decisión correcta eres mi mejor amiga Sam. Quiero saber los detalles sucios. ¿Quién estaba arriba? ¿Fue como siempre lo quisiste, salvaje? ¿Te dolió? 


— Él estuvo arriba y manejó todo de maravilla. Fue salvaje, casi desesperado pero lleno de pasión y con el condimento extra de lo prohibido. A pesar de que tenía un atributo realmente, y créeme, realmente grande, no dolió. 


— ¿Ni siquiera cuando comenzaron? 


— Nop. 


— Que extraño. 


— Bueno, suficiente Marissa. Intentemos conciliar sueño de una vez, no querremos quedarnos dormidas por la mañana. 
Pensé en contarle lo de los sobres, pero ¿qué podría contarle acerca de ellos? Lo único que sabía es que había soñado con ellos. 

Sin darme cuenta caí en un sueño profundo.

14 comentarios:

  1. ahhh buenisimo..!
    Te felicito, escrivis re bien...!!!
    pero cuando va aparecer Benjamin..? y xque le deja los sobres..?
    es todo un misterio, me encanta..!

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  2. Te quedo buenisimo, te felicito...!!!
    cuando subis el proximo capitulo..??

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    1. Lo antes posible lo subiré. Como maximo, en una semana. Pero estoy casi segura que en 3 o 4 dias ya lo estaria subiendo :)

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  3. Me encantoo Micaa! Yo te escribi en el capitulo anterior y mejoraste mucho tu ortografia !! Es re atrapantee, sos una genia :) !!Besitos

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  4. Muy bueno! Me causó gracia la descripción de los nuevos amigos... En pocas palabras, unos bagres, todos! jajajaja!
    Mmmmmm no me dijiste mucho, me quedé con la intriga, espero el próximo capítulo, que le voy a hacer!

    Un besooo!

    Pablo.-

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  5. cuando subiras el proximo capitulo? esta increible tu historia felicidades

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    1. Sinceramente, no estoy muy satisfecha con los ultimos capitulos que subí. Quiero tomarme algo mas de tiempo y hacerlo mas extenso y mas consistentes en contenido. Estoy trabajando en el proximo capitulo, y yo tambien quiero que esté listo lo antes posible, pero creo que un escritor (aunque sea amateur como yo) como principal debe contentarse a si mismo con lo que escribe, antes de esperar que contente a los demas. Queda en evidencia cuando veo el recuento de votos, si bien la mayoria son dicen la excelencia, varios creen que simplemente es bueno.

      Quiero luchar por mi excelencia.

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    2. tiempo..? cuanto tiempo..? no puedo esperar, necesito saver que pasa.....
      Bueno por un lado verdad yo pienso que escrivis re bien y que mejoras cada capitulo, y estaria bueno que los agas mas largos y completos.... aunque me duele en el alma tener que esperar, tomate tu tiempo...
      TE FELICITO......!! besos...

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    3. No será mas de una semana! jajaj Gracias por las felicitaciones y por leer :)

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  6. esta buena tu historia tienes q subir el proximo capitulo xq lo voy esperar con ancias en realidad la historia es buenisima.

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  7. me encanto me hiso reír bastante sigue escribiendo espero tus capítulos esta genial

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  8. me encanta todo lleno de misterio pero ya quiero q aparesca Benjamin,,, espero el siguiente capitulo

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  9. me encanto, esta muy buena

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  10. Acabo de empeza a leer y me ha gustado mucho la trama. Te felicito por ese toque de locura que pones a la historia justo cuando creemos que algo va a pasar es todo lo contrario. Sigue escribiendo que nos dejas con ansias de saber que mas acontecera

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